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Consejos para reducir nuestra Huella de Carbono desde casa

 Huella de carbono


La importancia del cuidado del medio ambiente sigue creciendo día a día y la medición de la huella de carbono y la huella ecológica se han convertido en temas destacados en la protección ambiental, no sólo en los diferentes rubros de la industria, sino también en la actividad cotidiana de todas las personas. 

 

La huella ecológica de un individuo (podría ser también un país o entidad) mide la superficie biológica necesaria para producir bienes y servicios consumidos por el individuo, así como la capacidad para asimilar los residuos que genera. Pero ¿Que és la huella de carbono?

 

La huella de carbono se refiere a la emisión de CO2, necesario para nuestra supervivencia, que en exceso altera el clima al potenciar el efecto invernadero natural de la atmósfera. El concepto de huella de carbono indica que los consumidores emiten tanto o más que los fabricantes al hacer uso de los productos manufacturados. Por ejemplo, el uso cotidiano de un auto genera más emisiones que fabricarlo.

 

Para colaborar en la reducción de los efectos de nuestras actividades sobre el ambiente -nuestra huella de carbono-, compartimos algunos consejos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación sobre acciones individuales que pueden llevarse a cabo en un lugar tan frecuente para todos, como es la cocina de nuestro hogar.

 

  • La utilización de una heladera etiquetada con la letra A, en función de su eficiencia energética, reduce 81 Kg. de CO2 anuales en comparación con una C. 
  • Cuando saque un alimento del congelador para consumirlo al día siguiente, descongélelo en el compartimento de refrigerados, en lugar de hacerlo en el exterior. De este modo, tendrá ganancias gratuitas de frío. 
  • Ajuste el termostato para mantener una temperatura de 6ºC en el compartimiento de refrigeración y de (-1ºC) de (-18ºC) de congelación. Cada grado que reduzca la temperatura, aumentará, innecesariamente, un 5% el consumo de energía.
  • Abra la puerta lo menos posible y ciérrela rápidamente: unos segundos bastan para perder buena parte del frío acumulado. 
  • Procure que el fondo de los recipientes sea ligeramente superior al fuego o zona de cocción: aprovechará al máximo el calor de la cocina. Tape las cacerolas durante la cocción: consumirá menos energía. 
  • Aproveche el calor residual del horno apagándolo unos cinco minutos antes de terminar de cocinar los alimentos. 
  • Procure aprovechar al máximo la capacidad del horno y cocine, si es posible de una vez, el mayor número de alimentos. Para cocciones superiores a una hora, no suele ser necesario precalentar el horno. 
  • Evite abrir la puerta del horno innecesariamente. Cada vez que la abre se pierde, como mínimo, el 20% del calor acumulado en su interior. 
  • Apague el horno un poco antes de finalizar su cocción: el calor residual será suficiente para acabar el proceso. 
  • Descongele los alimentos dentro de la heladera. Evitará el consumo de energía del horno o del microondas para descongelar. La Huella de Carbono Versión 1.0 (4 de junio de 2008).

 

Fuente: Documento “La Huella de Carbono. Versión 1.0 (4 de junio de 2008)” disponible en www.ambiente.gov.ar

 


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